Qué es realmente un plan de comunicación

Para muchas empresas, un plan de comunicación se reduce a un calendario de publicaciones y a una lista de tareas pendientes: alguna nota de prensa, redes sociales, una campaña de vez en cuando. Se aprueba, se guarda en una carpeta y casi nadie vuelve a abrirlo. 

Pero quedarse ahí es confundir el plan con la actividad. Detrás hay otra cosa: las decisiones que explican por qué se hace cada una de esas cosas. Y, cuando esas decisiones no existen, lo que queda es ruido con buena presentación.

Por eso, hoy os contamos qué es un plan de comunicación, en qué se distingue de una simple agenda y qué debería incluir para que sirva.

Qué es un plan de comunicación

Un plan de comunicación es el conjunto de decisiones que ordenan qué quiere decir una organización, a quién, con qué objetivo y de qué manera. No describe tareas: fija criterios.

Es lo que une un montón de acciones sueltas bajo un mismo propósito. Por eso dos compañías pueden hacer lo mismo, publicar, enviar notas, organizar un evento, y obtener resultados muy distintos. Una ejecuta un plan, la otra rellena huecos.

Dicho de otra forma: el plan no es lo que se ve, sino lo que da sentido a lo que se ve.

Qué no es

No es un calendario de contenidos. Ese calendario, en realidad, es una consecuencia, no el origen. Decidir qué se publica cada semana sin saber para qué, es ponerle horario al ruido.

Tampoco es una enumeración de actividades. Esas tareas son lo que se ve por fuera; el plan es la lógica que las sostiene. Y desde luego no es un documento que se aprueba y se archiva: lo que nadie usa deja de ser un plan y pasa a ser un PDF.

Para qué sirve un plan de comunicación

En el día a día, es lo que permite decir que no: a la campaña que no encaja, al canal que no aporta, al mensaje que suena bien pero no dice nada. Mantiene la cohesión cuando intervienen varias manos y formatos distintos, y deja medir contra objetivos en lugar de contra likes. Y el día que pasa algo imprevisto (una crisis, una pregunta incómoda, un giro de timón) marca la diferencia entre responder con cabeza o improvisar.

Qué incluye un plan de comunicación

No hay dos planes iguales: dependen del tamaño de la organización, del sector y del momento. Pero casi todos comparten los mismos elementos.

  • Diagnóstico. Dónde está hoy la empresa y cómo se la percibe. Antes de decidir qué decir, hay que entender el punto de partida.
  • Objetivos. Qué se quiere conseguir, en términos concretos y medibles. «Tener más visibilidad» no lo es.
  • Públicos. A quién nos dirigimos. Casi nunca es «a todo el mundo».
  • Mensajes clave. Las ideas que queremos que queden, formuladas de manera coherente las cuente quien las cuente.
  • Canales. Dónde tiene sentido estar, no dónde se puede estar.
  • Acciones y calendario. Qué hacer, cuándo y con qué prioridad.
  • Indicadores. Cómo sabremos si está funcionando.

Plan de comunicación y estrategia: no son lo mismo

Se usan como sinónimos y no lo son. La estrategia decide el rumbo: hacia dónde va la organización y por qué. El plan lo aterriza: qué hay que hacer para llegar hasta allí.

Uno sin el otro cojea. Una estrategia sin plan se queda en intención; un plan sin estrategia es pura ejecución sin norte.

Cuándo necesitas un plan de comunicación

Hace falta cuando tienes la sensación de estar haciendo mucho y de que nada termina de funcionar: cada área lanza sus propios mensajes por su cuenta, el discurso cambia según quién lo cuente, o inviertes tiempo y dinero sin saber muy bien para qué.

Esos son los síntomas de que falta un plan. El problema no suele ser comunicar poco, sino hacerlo sin un hilo que lo una todo.

Por dónde empezar

Antes de pensar en qué publicar, conviene responder a tres preguntas: qué buscamos conseguir, a quién pretendemos llegar y qué queremos que piensen de nosotros. Si esas respuestas no están claras, ningún calendario las va a ordenar.

Y muchas veces, el primer paso de un buen plan no es hacer más, sino entender mejor lo que ya se está haciendo.

Un plan de comunicación bien hecho no se nota en la cantidad, sino en la coherencia: en que todo lo que dice una marca apunta hacia el mismo sitio. Esa es su verdadera función, y por eso pocas veces está en el calendario, sino en las decisiones que vienen antes.

En SISU ayudamos a empresas e instituciones a poner orden en su comunicación, empezando por ahí. Si estás dándole vueltas al tuyo,  hablemos sin compromiso

Punto de llegada

Punto de llegada

Hay momentos en la vida de una empresa en los que todo lo que has…

La comunicación también necesita silencio

La comunicación también necesita silencio

Vivimos en un momento en el que comunicar se ha convertido en sinónimo de publicar.…

Qué es realmente un plan de comunicación

Qué es realmente un plan de comunicación

Qué es un plan de comunicación, en qué se distingue de una simple agenda y…

Esta web utiliza cookies propias para su correcto funcionamiento. Al hacer clic en el botón Aceptar, aceptas el uso de estas tecnologías y el procesamiento de tus datos para estos propósitos.   
Privacidad